Al mal aliento que se produce en la boca se le conoce como halitosis. Es un problema frecuente y desagradable que afecta, en mayor o menor grado, a cerca de la mitad de la población.
La halitosis puede tener distintas causas; puede originarse por problemas pulmonares, trastornos estomacales y, con mayor frecuencia, por problemas en la cavidad bucal asociados a una higiene oral deficiente.
Cuando el origen es bucal, suele estar causado por una alta acumulación de bacterias adheridas a la placa bacteriana, el sarro dental y la superficie de la lengua. Estas bacterias descomponen restos de alimentos y células muertas del epitelio oral, produciendo compuestos sulfurados responsables del mal olor característico.
Las causas de la halitosis
Existen diversas causas que pueden producir mal olor persistente en la boca; entre las más comunes se encuentran:
Un deficiente cepillado dental
Una inadecuada limpieza de la lengua
Presencia de abundante sarro dental
Encías enfermas, como la enfermedad periodontal
Curaciones dentales antiguas y/o defectuosas
Coronas o prótesis dentales mal adaptadas
Presencia de caries dental
Consejos para evitar la halitosis
En la Clínica Dental Krebs aconsejamos a nuestros pacientes seguir las siguientes recomendaciones para evitar el mal olor de la boca:
Cepíllese los dientes y use hilo dental
La placa bacteriana es una sustancia pegajosa que se forma sobre la superficie de los dientes y, junto con los restos de alimentos que se acumulan entre ellos, constituye una de las principales causas del mal olor en la boca.
Es necesario cepillarse los dientes al menos dos veces al día y utilizar hilo dental por lo menos una vez al día; esto ayudará a reducir e incluso eliminar el problema del mal aliento.
Enjuáguese la boca
Si ha comido y por algún motivo no puede cepillarse los dientes, enjuáguese la boca con abundante agua para eliminar los restos de comida que pueden descomponerse y producir mal olor.
También puede utilizar un enjuague bucal de buena calidad, ya que ayudará a reducir las bacterias presentes en la boca. No todos los enjuagues eliminan las bacterias; algunos solo perfuman el aliento por unos pocos minutos.
Límpiese la lengua
La limpieza diaria de la lengua es muy importante, ya que en su superficie se acumulan grandes cantidades de bacterias que producen mal aliento. Puede limpiarla con el cepillo de dientes o con un raspador lingual.
Evite alimentos que produzcan mal olor
Evite consumir cebolla, ajo, atún en conserva u otros alimentos con olor fuerte, ya que pueden provocar mal aliento temporal. Estas sustancias pasan al torrente sanguíneo y luego se eliminan a través de los pulmones al respirar.


